Desarrollo y validación preclínica de apósito inteligente, activo y bacteriostático que acelera la cicatrización en lesiones crónicas por presión.
Este proyecto tiene como objetivo crear y probar un apósito inteligente, activo y bacteriostático para tratar lesiones crónicas por presión (LPP) de los tipos III y IV. El apósito combina un material flexible y transparente, una capa activa de polímero sensible al pH, microarrugado, capaz de inhibir la colonización bacteriana, mientras favorece el crecimiento celular y, por ende, la cicatrización. La iniciativa incluye el prototipado y la validación preclínica y clínica a escala piloto, con el objetivo de ofrecer una solución innovadora y más eficaz que los apósitos convencionales.
El proyecto aborda un problema grave y creciente de salud pública: las lesiones crónicas por presión (comúnmente conocidas como escaras), que presentan alta tasa de infección, lenta cicatrización, elevados costos hospitalarios y un significativo impacto en la calidad de vida de los pacientes; es decir, el proyecto busca mejorar el manejo de este tipo de heridas a través de una tecnología más eficaz, segura y adaptable al estado real de la lesión.
Propone una solución innovadora frente a los apósitos convencionales, que suelen ser pasivos y poco eficaces contra infecciones persistentes.
Reduce el riesgo de colonización bacteriana y de formación de biofilms sin recurrir a antibióticos, lo que ayuda a enfrentar la resistencia bacteriana.
Acelera la cicatrización al favorecer un medio ambiente adecuado para la regeneración tisular.
Disminuye tiempos de hospitalización y costos asociados, especialmente en pacientes con movilidad reducida o en UCI.
Tiene alto potencial de transferencia clínica, impactando directamente en la calidad y seguridad de la atención en salud.
Impacto clínico, social, económico y tecnológico, ya que ofrece una solución efectiva y sostenible para un problema sanitario de alta prevalencia y alto costo, con beneficios directos para pacientes, instituciones de salud y la industria biomédica. El sistema propuesto es, además, altamente transferible al sector clínico, lo que generará un impacto mucho más directo.